Fábula de la Gatita Presumida

El empleo de los cuentos cortos o fábulas tiene un reconocido éxito en la labor tan importante de impartir enseñanzas. Mediante relatos muy breves y sencillos, como el de pedro y el lobo, se pretende destacar lo relevante de cultivar valores. Las lecciones extraídas de la fábula de la ratoncita presumida y la gatita presumida son similares, pero no iguales.

Por ello, conviene repasar los consejos y las advertencias implícitas en la última historia.

La gatita presumida

Las fábulas por lo general utilizan personajes pintorescos y animados, como los animales a los que ponen a hablar y razonar. Este es el caso del cuento corto de la gatita presumida, en donde se muestra sucesos ocurridos entre varios gatos. Algunos de estos toman decisiones acertadas, mientras que otros equivocadamente se centran en cosas menos importantes y  de poco valor.

Al considerar esta historia, las personas comprenden, mientras se entretienen, lo que es verdaderamente importante y cómo elegir sabiamente:

“Tina era una gatita muy hermosa, de bello y brillante pelaje, pero muy presumida, sabía que era la gatita más bonita del barrio y se paseaba orgullosa por todos los tejados, mostrando su glamour.

Sol era una gatita común, de un color amarillo ocre, sin mucha gracia, delgada y pequeña, pero juguetona y alegre, brincaba de un tejado a otro, jugando con los otros gatos, ensuciándose y divirtiéndose.

Pero cada vez que los gatitos veían llegar a Tina, salían detrás de ella, invitándola a pasear o a jugar, y Sol se quedaba sola.

Tina como era muy presumida, ignoraba las invitaciones de los gatitos, que al final volvían donde estaba la feíta de Sol y comenzaban de nuevo a jugar con ella.

Sol se sentía mal a veces, pero sin decir nada volvía a jugar con ellos.

Tomy era un gato muy imponente, de una raza fina y de un hermoso color negro azabache, era el gato con el que Tina quería pasear y jugar, pero a él, le gustaba más pasar las tardes saltando tejados con Sol.

Los otros gatos le decían:

-Tú puedes jugar con Tina ¿por qué no lo haces?

A lo que él respondía:

-Tina es una gata muy bonita, pero es antipática y no me divierto jugando con ella.

Sin embargo los otros gatitos seguían desviviéndose por jugar y pasear con Tina.

Con el tiempo fueron creciendo, Tomy le pidió a Sol que se casara con él, aunque no era bonita era muy agradable.

Y Tina esperando el gato de sus sueños, nunca aceptó casarse con ningún gatito del barrio.

Se hicieron viejos, y Tina dejo de ser hermosa, ya los gatitos no la seguían como antes, había perdido lo único que tenía: su belleza; pero Sol era feliz con Tomy y los hijitos que ambos tuvieron.

Una tarde Tina encontró a Sol en un callejón y se acercó a ella para hablarle

-No entiendo por qué Tomy después de tanto tiempo todavía quiere estar contigo, y a mí los otros gatos dejaron de pedirme que paseara o me casara con alguno de ellos.

– La respuesta es sencilla: mi riqueza estaba por dentro, nunca la perdí, la tuya estaba por fuera y esa se pierde con el tiempo- respondió Sol, caminando a la salida del callejón y dejando a Tina muy pensativa.”

Moraleja y aprendizaje

Cuando los individuos leen y reflexionan sobre la fábula de la gatita presumida, se dan cuenta de las lecciones que encierra. Entre las diversas y diferentes enseñanzas está que la belleza que deben valorar y estimar es la interna. Este tipo de belleza es muy atrayente y, además, perdura en el tiempo sin deteriorarse o dañarse.

Otra fábula con una gran enseñanza es la de pedro y el lobo, es una historia perfecta para enseñarse a los pequeños algunos valores.

Contrario a esto está la belleza física, que puede durar cierto tiempo pero al pasar los años inevitablemente se deteriora. En el caso de Tina, no tomó en cuenta esta realidad y le dio más importancia a la belleza física. El resultado fue que terminó quedándose sola, sin conseguir un compañero que la apoyara en su vejez.

También es importante que las personas eviten el orgullo, porque esa cualidad indeseable hará que afronten malas consecuencias. Si piensan que son superiores a los demás, no van a ver ni valorar en otros las cosas buenas que tienen. La gatita presumida pensó que era mejor que Tina y despreció a los gatos que la pretendían.

De esa manera, arruinó las oportunidades que tenia de casarse con unos de los gatos que la invitaban a jugar. Si, por vanidad, las personas dejan pasar las oportunidades que se le presentan, con el tiempo podrían arrepentirse. Al querer rectificar y corregir lo que hicieron, es posible que ya sea demasiado tarde para eso.

La hermosa personalidad de Sol y el buen criterio de Tom, los llevaron a formar una familia y ser felices juntos.

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